
Varanasi, antes Benares, ahora y siempre la ciudad del río Ganges, el lugar donde la vida y la muerte nadan en las mismas aguas. En esta Meca india se dan cita toda clase de homo sapiens y no tanto, indios de todos los colores, sabores e intenciones y muchos otros forasteros de lo mas curioso. Llegamos ya hace mas de una semana y aun no nos cansamos de este lugar.

Empecemos hablando de los encuentros fortuitos que aquí se intensifican como buen punto de peregrinación. A lo largo del viaje no han sido raros los reencuentros con otros viajeros que tras separarnos en ruta nos volvemos a juntar y es siempre lindo. El ejemplo máximo es Johansen, un austriaco que conocí en Valencia, porque vendía una furgoneta con cama en la que yo estaba interesado, que sin saber donde estaba lo encontramos en Gokarna un tiempo atrás y tras perderle la pista ayer lo volvimos a encontrar aquí. En fin cosas de la India. "Everything is possible in India"
Nuestra vida en Benares es tranquila, nos sentimos bien aquí y pasamos los días paseando, regateando y observando atonitos lo que pasa alrededor de este poderoso río. Entre los escalones que mueren y resucitan a lo largo de la orilla del Ganges hace un par de días me encontré a Lagui, un medico sevillano que conocimos en la Fundación Vicente Ferrer así que el grupete ha aumentado. Hemos encontrado a gentes con historias variopintas, una pareja de españoles muy graciosos que esta aquí haciendo un documental, otros compatriotas que llevan años aquí estudiando Hindi y otras materias vedicas, un rumano que lleva años buscando un guru que le guíe en su camino y solo piensa en el gran cambio del 2012 que predijeron lo mayas, un indio casado hace 4 años con una francesa y que hace 6 que decidió dejar de hablar y solo se ríe y se comunica con gestos y piensa estar otros 6 años mas, increíble, tantricos que tras su jornada de trabajo y tras acostar a sus hijos y su esposa se visten de rojo o negro y se van a los crematorios del río a emborracharse y drogarse de diversas maneras para entrar en un trance que les conecta con el mas allá y así un sin fin de elementos que hacen de este lugar una tierra que no duerme mas que a ratitos entre las piedras del suelo a altas horas de la noche o en las horas de mas calor a la sombra de esas sombrillas.

Esto es India, aquí me siento bien, aturdidamente cómodo, con ganas de estar sentado horas y horas mirando al río, a pesar de los acosos continuos para alquilar una barca, para comprar postaes, para que des limosna, para comprar drogas varias, para preguntarte de donde eres y como te llamas y nada mas, para nunca sentir soledad fisica ni silencio mas de 5 segundos. A pesar de estas cosas de las que puedes terminar muy arto, a pesar de todo esto, Varanasi esta muy bien.
No hay comentarios:
Publicar un comentario