Al dia siguiente, 24 de diciembre, visitamos el parque de las Cataratas de la parte brasileña. IMPRESIONANTE espectáculo de la naturaleza! Una vista para quedarse días contemplando aderezadas con el revolotear de un sinfin de mariposas de todos los colores y formas, lagartos curiosos que se pasean sin inmutarse por la presenica humana y muchos Cuaties que picarescamente buscan su comida de cada día robando los helados de los niños o metiendose acrobaticamente en las papeleras.
Al día siguiente, dia de Naviadad, cruzamos con todo el equipaje la frontera y visitamos el parque del lado argentino. Lo impresionante no es solo cada una de las cascadas, con su potencia, altura y caudal, sino la cantidad de ellas, todas juntas y armónica y naturalmente esparcidas por todo el espacio. En el lado argentino estás mucho más cerca, ellas te tocan salpicandote de agua y abrazanfote con su rugir de masa que se mueve. Menos perpectiva de conjunto que desde Brasil pero más intensidad, vistas y atracciones. Cuando llegas al final de la pasarela de la Graganta del Diablo, lugar donde se precipita el 80% del agua de todas las cataratas, tu cabeza queda en silencio unos segundos, mudo de hermosura como Diego cuando vio el mar por primera vez, piensas: "Ayúdame a mirar" (E. Galeano). Ver desde una pasarela, a pocos metros del inicio de las cataratas, tremenda cantidad de agua cayendo es absolutamente grandioso, poderoso, impresionante y sobrecogedor. Y a la fuerza salvaje de la masa que cae se une la magia del arcoiris que con frecuencia aparece dibujado en la nube de agua casi vaporizada que invade la base de aquella garganta infernalmente celestial.
Ya está en la lista de uno de los lugares más impresionante y naturalmente bellos que he visitado hasta ahora. Sólo las fotos pueden transmitir un poco de lo que se contempla estando allí. Disfrutenlas.
FELIZ NAVIDAD!


