viernes, 4 de abril de 2008

Cuevas de Ajanta camino a Varanasi

Y al norte nos fuimos... noches de trenes y estaciones, días de viaje a ritmo de locomotora.
Elegimos Ajanta como escala entre Hampi y Varanasi (antiguo Benares), la ciudad del rió Ganges de aguas sagradas. En Ajanta se emplazan unas cuevas budistas escabadas en roca en las hoces de un rió, cuevas de mas de 500 anos, escavadas y decoradas con minuciosa paciencia, con multitud de figuras, relieves y frescos increiblemente bien conservados. Por lo visto algo bastante especial y unico.

Volvimos a embarcarnos, o mejor dicho "entrenarnos", para seguir nuestro viaje hacia el norte. Conversaciones varias y algun que otro percance felizmente resuelto.Trenes que se ponen en marcha mientra compraba una botella de agua en una de las paradas y otro tren viene del otro lado y me tapa el acceso y yo habiendo obserbado en viajes anteriores el modus operandi en estos casos me lance para subir al nuevo tren y bajarlo por el otro lado para asi meterme al vuelo en mi tren que ya estaba en marcha sin importarme el bagon donde subia. Idoya al ver el tren en marcha y saberme fuera empezo a buscarme y silvar hasta que me presente en el bagon correcto con un trofeos de agua mineral en cada mano.

Con algo de retraso y mucho calor llegamos a Varanasi Junction. Sigo contando en otra ventanita.

domingo, 30 de marzo de 2008

Sai Baba y Hampi

Bien, pues despues de esta seman en Anantapur nos acercamos a Puttaparti, lugar donde se encuentra el complejo de Sai Baba, por muchos considerado la reencarnacion de Dios en la tierra. Casi con la misma edad que Vicente Ferrer, este personaje fue desde nino alguien especial, hacia milagros y sin ninguna ensenanza previa poseia grandes conocimientos y tenia una capacidad extrema de cautivar a la gente. Con sus magias y donaciones de sus seguidores, que son muchisimos, ha contruido hospitales, escuelas y demas obras sociales y un ashram gigante donde la gente se aloja y alimenta por un precio irrisorio y donde la unica actividad programada son los cantos de la manana y de la tarde que culminan con la aparicion de este Guru, ya viejo y achacoso, que o bien en la silla de ruedas o bien desde su Guru-movil saluda y mira detenidamente a la multitud de fieles que se concentran poseidamente en el templo a la hora marcada. Asi se supone que irradia energia positiva y buenas vibraciones a todos y algunas veces alguien puede acercarse y hablar algo con el o tocarle... Lo unico que puedo decir es que impresiona y que sea verdad o mentira no parece estar timando a nadie, los fieles son libres, no parece haber una trama o negocio encubierto y la gente se siente bien cuando viene a pasar unos dias a este lugar. Encontramos gente que pasa aqui 6 meses cada ano. Esta es la cara del protagonista:
De aquí nos marchamos a Hampi, lugar conocido por sus numerosos templos y por ser el paraíso de los escaladores de roca. El pueblo es pequeño, la mayoría de los alojamientos están al otro lado del rió entre arrozales. El rió carece de puentes y aprovechando la situación un grupo de chavales, bastante soberbios y arrogantes, son duenos de la unica barca que permite cruzar el rió y por ello cobran 10 Rs (0,20 euros) que para India es mucho por este servicio que tienes que usar continuamente. Ya nos habían dicho que se podía cruzar andando mojándose hasta las rodillas, pero que había que buscar el lugar adecuado para hacerlo. Lo buscamos, lo encontramos y la hazaña nos propino carcajadas y sustos varios cada vez que cruzábamos el brazo de agua. Encontramos un alojamiento tranquilo, limpio y barato donde no dudamos en quedarnos, alquilamos una moto y empezamos a visitar los templos y lugares de interés. Al día siguiente llego Bea, una medico catalana que esta trabajando en la Fundación Vicente Ferrer, donde la conocimos, y que ha trabajado bastantes veces en África con Médicos Sin Fronteras y que nos ha resuelto muchas dudas de trayectoria profesional y otros intereses y con la que hemos conectado muy bien. Ella, aprovechando la fiesta del viernes santo decidió salir de Kaliandurg (lugar donde esta el hospital donde trabaja para la fundación), vino a conocer Hampi y a encontrarse con nosotros de nuevo. en la India las motos, por humildes que sean, no tienen limite de ocupantes así que nuestra nueva companera fue bienvenida en el sillín donde nos reímos y disfrutamos rodando y botando por los caminos de templo en templo. Aquí algunas imagenes.




Los últimos días la lluvia amenizo las excursiones y limpió las calles que el sábado 22 de marzo iban a ser empastradas, manchadas, decoradas y tenidas por multitud de colores del Holly day, La fiesta de los colores, el inicio de la primavera, donde la gente sale a la calle provista de polvos de tinte mezclados o sin mezclar con agua y los esturrea contra todo el que aparezca. Los turistas son victimas y verdugos dispuestos a todo por participar y los indios nos acogen ya no hay blancos o negros, indios o chinos, somos todos, por fin, de color.




















Los turistoides pringaos:


Este follón dura unas horas y la multitud ruidosa y ebria de color se pasea por las calles hasta llegar al rió donde se bañan tiñendo sus aguas e intentando lavarse sin mucho éxito.
Días después todavía se puede ver a la gente con restos de colores en la cara ejerciendo sus trabajos con toda normalidad.
El domingo pasado nos despedimos de Bea, de Hampi y de su rio para avanzar hacia el norte y salir del sur del país, claro.

Fundacion Vicente Ferrer

Hace mucho tiempo ya que pasamos por Anantapur, capital del distrito donde trabaja la Fundación Vicente Ferrer (ONG española). Antes de viajar a La India llamamos a la sede de Barcelona para informarnos de la posibilidad de colaborar o simplemente visitar las instalaciones de la organización durante nuestro viaje por el país de las especias, pero no nos hicieron mucho caso. Nos decían que solo podían visitarla padrinos de niños apadrinados, valga la redundancia, y que para colaborar hacia falta un mínimo de 6 meses y especialidad medica, etc, etc, que nosotros no teniamos. Nosotros, reacios a pasar de largo por la zona, decidimos presentarnos en Anantapur, era este, el nombre de la ciudad, el único dato que teníamos, así que una noche en tren y cuatro horas de bus nos llevaron a la estación de aquel Anantapur. Nadie conocía "Vicente Ferrer Fundation" o "Vincent Ferrer Organization" o otras variantes que se nos ocurrían, hasta que un hombre dijo "ah! Ferrer Oficce?" nos aferramos a esta combinacion que podía llevarnos a nuestro destino y efectivamente, alli nos llevo. David, secretario deVicente nos recibió con mil amores y desmintió todas las trabas que nos habían puesto en España y se enfado con ellos y tomo medidas. Todo el mundo es bienvenido en al campus de FVF o RDT, todos sin excepción. Normalmente son tres días de estancia gratuita y de visitas a los diferentes proyectos o visita a las aldeas de tu niño apadrinado si es el caso, nosotros entre pitos y flautas nos quedamos una semana, conociendo los proyectos, comiendo de maravilla, cuidando a otros visitantes que se pusieron enfermos allí (el sitio perfecto para pasar las diarreas del viajero de las que pocos escapan) y hablando con Vicente, un personaje entrañable que con sus 88 años sigue confraternizando con todo aquel que aparece y se pasa a saludarlo. Sin duda me ha transmitido mucho ese hombre cuya filosofía se basa en la accion y en una fe en Dios extremadamente solida a la vez que flexible. El dice "Primero cree y después duda, pero primero cree", nos habla del pacto sagrado, de ser llamas, de alistarse en el ejercito del bien... Todo esto con sentido del humor y sobre todo con algo que transmite que no puedo explicar muy bien. Curiosos por su figura nos compramos alli su biografia escrita por Alberto Oliveras y otro libro escroto por el de reflexiones e historias variadas.
Allí en la fundación se dan cita muchos jóvenes y no tanto que han oído hablar de la fundación o bien en España o durante su viaje de boca de otros visitantes que ya habían pasado por allí. El caso es que conocimos a bastante gente interesante, en su mayria espanoles, con diferentes experiencias e historias que contar. Aqui adjuto una foto de Vicente con nosotros el dia que nos dedico los libros de una forma conmovedora.

viernes, 7 de marzo de 2008

Templos y sus fieles

Tras pisar la puntita sur de este país, donde se juntan peregrinos, flores, océanos, puestas de sol y amaneceres marinos, empezamos el ascenso, De Kanyakumary a Madurai donde anoche tuvimos el honor de presenciar en el templo de la ciudad, Sri Meenakshi Temple, uno de los mas grandes y visitados del sur de la India, parte de las ceremonias del Shivaratri, una noche al año que la pasan en el templo sin dormir, cantando sin parar. Aquello nos sorprendió, creíamos que había sido la noche anterior y entramos en el templo aprovechando que paseábamos por allí después de cenar. Fue como entrar en el templo maldito de Indiana Jones, gente, gente por todas partes, calor, velas, flores, rituales de lo mas extraño, gente por los suelos, caminando entre muros de piedra con figuras de lo mas misterioso y estrambótico. Andabamos sigilosamente para que no se dieran cuenta de nuestra presencia, mirándolo todo completamente perdidos en los procedimientos. Caminabamos dando vueltas a los miles de patios concéntricos, con miles de capillas con las reencanaciones de numerosos dioses, que terminan en una minúscula capillita donde se encuentra Shiva, el gran Dios, uno de los padres de todos los demás, luego esta Vishnu que es el otro padre que al mismo tiempo ha tenido su descendencia no menos numerosa y original. Paseamos por alli durante casi dos horas, hasta pasada la media noche, ellos seguian entrando, saliendo, cantando, tirandose por los suelos para besar la piedra, durmiendo, pintandose... Nos fuimos al hotel en silencio, impactados y aturdidos por el panorama y con ganas de entender mas. En la recepcion del hotel, dos simpaticos hombres nos aclararon algunas dudas con un ingles macarronico y dificil de entender, "Nanri" para ellos (gracias).
Hoy en Trichy hemos visitado otro tempo, esta vez menor, pero en lo alto de una roca gigante que domina la ciudad, bonito. Y por supuesto entre todas estas letras, y dioses, gente, mucha gente, personas por todas partes que se trasladan, que cagan que mean, que comen, que hablan, que ensucian, que miran... a veces dudo si hay aire para que respiren todos.

Gente...

Yoga en toda su amplitud... OMMMMMMM

Hace tres días que salimos del Ashram, ha sido una experiencia reconfortante, al principio no entendíamos muchas cosas, incluso podía parecer algo sectario y artificial, muchas normas de comportamiento, horarios, limites territoriales y vestimenta. Pasado el primer día empezamos a entender. Podías encontrar a gente de todo el mundo, unos haciendo un curso de un mes de profesor avanzado de yoga y otros en el programa de "Yoga Vacations" al cual nos incorporamos nosotros dos. Paso a enumerar el programa diario:
5:20 despertar
6:00 Meditación en grupo, cantos y comentarios.
7:30 Te
8:00 Clase de Yoga (diferentes niveles, 2h)
10:00 comida (estrictamente vegetariana)
11:00 Karma Yoga (voluntario)
12:30 Tutorías de Yoga (dudas y revisión de asanas, voluntario)
13:30 Te
14:00 Charla (diferentes temas sobre el Yoga)
15:30 Clase de Yoga (diferentes niveles, 2h)
18:00 Cena (vegetariana, claro)
20:00 Meditación en grupo, cantos y comentarios.
22:30 Luces apagadas

Pues bien, esta era nuestra rutina, no tardamos en acostumbrarnos, el despertar lo haces sin pensar y te levantas, y con la meditacion te quedas como nuevo, el yoga, lo mejor, me ha sentado muy bien, para mi espalda, mis hombros, mis piernas, estupendo. Las comidas es lo que mas juego daba, todos en el suelo, en filas, sin cubiertos, con la mano derecha (la izquierda es para la higiene personal), comida totalmente vegetariana, diferentes mejunjes de verduras acompañados, unas veces de arroz, sémolas o panes de arroz y ensalada, de beber agua caliente con hierbas medicinales o lassi (yogurt liquido algo ácido). Lo de comer con las manos, perdón, con la mano, a mi me gusta, ademas por observacion ya le he pillado el truqui y lo termine haciendo con relativa agilidad. No se si fue el yoga, el madrugar o la meditacion pero la comida me sentó muy bien, mis intestinos funcionaban con regularidad y armonía. Algo de agradecer tras haber pasado dos días convaleciente en el hotel de Kumily con diarreas, vomitos y fiebre (se me olvido contároslo en su momento, ahora pasado esta). Queremos volver a algun otro Asram del camino, hay muchos esparcidos por el país, hay gente que se queda meses en ellos encontrandose o intentandolo. Aqui adjunto una foto de la sala donde haciamos las meditaciones y los cantos, vacia pierde su encanto pero no tengo mas fotos. "Om Nama Shivaya, Hare, Hare Krishna..."

viernes, 29 de febrero de 2008

San Cristobal, ruega por nosotros.

Salimos de la sierra tropical y volvemos a la costa, llegamos a Trivandum, la capital del estado de Kerala, el viaje desde Kumilly fue horrible, 8 horas de conducción suicida, de curvas, subidas y bajadas, los baches constantes y un irritante y ensordecedor claxon. El trafico en la India es caótico, estrepitoso y apabullante, se rije por la ley del mas fuerte y la fuerza la hace las dimensiones del automovil, si bien entre camiones y autobuses la cosa esta reñida, aunque el camion acostubre a ser mas grande el autobus va con el tiempo tasado, deben respetar los horarios al segundo, siendo estos bastante demorados, ya que para hacer 70 kms se estipulan unas dos horas, eso si no puede tardar ni mas ni menos. Esto hace que si el trafico se complica un poco, que es habitual, los adelantamientos se convierten en un acto de fe en el que se supone y confía que si viene alguien por el carril contrario se apartara o frenara, pero sera el el que tiene que actuar, de hecho creo que hay un concepto diferente en cuanto a este asunto. El indio conductor no esta en mayor tensión cuando adelanta,como rapidamente podria contestar algun occidental, no, esta maniobra es relajada, solo tiene que accionar su claxon repetidas veces, el indio esta mas alerta cuando va por su carril, ya que tiene que esquivar a todos los vehiculos que tras accionar su bocina hayan decidido adelantar a su antecesor.
Así que si se viaja por carretera, muchas veces es la única opción, o vas con el alma en vilo o dejas el vilo y vas simplemente con el alma, que no es podo, confiando en que seguro que, entre la multitud de dioses que estas gentes veneran, hay uno exclusivamente dedicado el transporte en carretera y que no tiene porque pasar nada. Con alma, con mucha alma y las nauseas puestas llegamos a nuestro destino donde Idoya tenia un contacto, un indio amigo de un amigo de sus padres, que nos invito a su a casa a merendar, nos dio algunas indicaciones sobre atractivos de la zona y nos acompañó hasta Kovalam, una zona de playa cerca de la capital, tan turística o mas que Goa, nada que valga la pena a no ser sus transparentes aguas, pero no compensa.
Tras una introducción al yoga, que nos ofreció ayer la dueña del albergue donde nos hemos alojado, hoy nos retiramos de la vida corriente y nos vamos a pasar unos días a un Ashram cerca de aqui que nos aconsejaron Sarah y Raymond (USA y Kenia) Sivananda Yoga Vedanta Dhanwanthari Ashram (www.sivananda.org/ndam).
Namaste!

martes, 26 de febrero de 2008

Selva tropical y fauna a tropel

Nada mas llegar a Kumily un simpático guia turístico nos expuso las opciones de alojamiento y decidimos la mejor, de gente de la zona, tranquilo y barato. Jungle View es nuestro hogar aquí, el ultimo hospedaje de la calle, en la frontera entre Kerala y Tamil Nadur, entre la civilizacion y la selva, entre los monos y los humanos. Y así de poco diferenciados como esta ultima imagen son estos limites, la selva llega a nuestras ventanas y con ella sus habitantes, entre otros, los monos curiosos, sinvergüenzas y osados en busca de algún aperitivo. Cuando vienen de expedición estos monos lo hacen en familia, aquí os mando la foto de una mama mono y su jovencito hijo mono, aun mamando de su madre, inseparables.


Como visita opbligatoria en esta zona fuimos al "Periyar natural Parck" el parque natural mas grande y famoso de la India. Contratamos el "Bamboo rafting program" uns excurson de un dia mitad andando mitad remando por el parque natural. Un grupo de 12 turistas cada uno un rincón del planeta, entre otros una pareja, Raymon y Sarah, el de Kenia y ella de USA, con los que hicimos amistad, muy agradables. Remando, remando, de repente tras bordear una duna de arena y palmeras una familia de elefantes estallo ante nuestros ojos. Mama, Papa e hijo elefantes, bebiendo y comiendo tranquilamente a orillas del lago y nosotros allí, a unos 100 metros de distancia en agua dulce mirándolos en silencio con los soniditos de las diferentes cámaras de cada uno y alguna risa de los guias cuya atracción somos mas nosotros que los elefantes.