viernes, 16 de noviembre de 2012

Viaje en tren hacia Dong Hoi

Temiendo no encontrar billetes en el mismo día, compre mi próximo pasaje en una agencia de viajes de Hoi An, en tren a Dong Hoi, próxima parada para visitar una impresionantes cuevas. Cuando ya estaba terminando de rellenar el billete me acorde de que hay varias clases, hard seat, soft seat, hard bed y soft bed (para los no angloentendidos: silla dura o blanda, y cama dura o blanda) y le dije que quería silla blanda. El dulce señor me dijo que a penas había diferencia entre uno y otro y que era bastante mas caro. Como el vịaje era durante el día y solo 6 horas acepte y me quede con el billete ya hecho en HARD SEAT. Y sí, era duro, duro como un banco de parque o mas. Al llegar a mi sitio, horrorizado por lo que me esperaba intente hablar con el revisor sin ningun exito ya que mi vietnamita es minúsculo y su ingles también, así que me arme de paciencia y moldee mi culo de diferentes formas, todas en ángulo recto. Conseguí ver una película en el móvil y hacer algunas fotos hasta llegar a mi destino.

Lloviendo en la estación














Hoi An y sus montanas de marmol.

Continuo el viaje, hace dos días llegue a Hoi An ciudad conocida por sus sastres, calles adoquinadas y excelente comida. Todos estos atractivos son razon suficiente para atraer miles de turistas. La primera tarde mientras buscaba un lugar para pasar la noche empezó a llover tropicalmente y me refugie en una sastrearía, que con todas las que hay no é difícil caer en una y fueron tan simpáticas y yo tan predispuesto que me anime a hacerme una abrigo a medida, moderno, joven, elegante y comodo al mismo tiempo. (no tengo una buena foto para mostraros)
Al día siguiente alquile una moto para visitar las montañas de mármol , a unos 19 Km de allí que esconden una curiosas cuevas con cientos de budas y otras figuras religiosas.
Al llegar al lugar encontré este gran buda iluminado con bajo consumo.


En una de las cuevas mas grandes (bendito temporizador de la maquina)
 Otro buda en otra cueva
 Las montañas de mármol  desde la cima de otra. 
Una guia voluntaria que me llevo por pasadizos escondidos
 Una pagoda lista para la ceremonia del té.
 Al final del día fui a darme un baño en la playa y encontré este parking de barquitas.

lunes, 12 de noviembre de 2012

De nuevo en Vietnam


Llegado a Pleiku desde Camboya pregunté por los buses que me llevarían a la costa, concretamente a Hoi An, a unas 8 horas de ahí. En la estación me empezaron a marear todos los conductores y a pedir precios disparatados mientras se rifaban mi mochila para meterla en la furgoneta de cada uno, pedí calma y me pensé mejor el destino. Quizá no era buena idea hacer tantas horas de viaje en el mismo día y decidí, muy bien hecho, quedarme en Choy Nhon, también en la costa pero bastante más cerca. Y bendita la decisión ya que una vez pagado el billete e iniciado el viaje empezó a entrar gente en la furgoneta, cada cuadrado de la tapicería de cada asiento se convertia en un nuevo habitáculo para un nuevo ser humano. En las filas de 4 asientos llegamos a estar 7 sardinas. Yo, sabiendo eso que podía pasar, me había agenciado un lugar donde mis largas piernas no chocasen con el asiento de delante, pero no sirvió de nada. Como el contacto total es inevitable, los vietnamitas no bacilan en apoyarse en el vecino y acoplarse como un rompecabezas sin importar el sexo y condición, menos mal que en mi fila eramos todos jóvenes y delgaditos y la compresión no era de las peores, peroel contacto era máximo. Yo, sin duda, era la sardina diferente y todos me miraban y sonreían conscientes de la peculiaridad del transporte.

Llegados al destino y sin saber donde ni como  tenia cada pierna, bajé deseoso de estirarlas y sin mucho esfuerzo me deshice de las propuestas del mototaxis y eché a andar siguiendo el mapa de la guia que me llevaría hasta el mar. Tras unos 15 minutos de marcha "el mar estalló ante mis ojos, y fue tanta su hermosura y tanto su fulgor que quede mudo de hermosura" (Galeano) Yo no quede mudo pero como iba solo no dije nada.
Como seguía con ganas de andar y recuperar la movilidad de mis miembros inferiores y no era plan de caminar sobre las aguas cargado como iba, me quité las sandalias y caminé hacia el norte mojándome, por primera vez, los pies en las aguas del Mar de China hasta que el sol se fué a dormir y yo en busca de alojamiento. Tras mucho caminar y preguntar encontré el sitio que buscaba, Barbara's Guesthouse, un lugar sencillo pero impoluto con esos detalles que nos gustan a los occidentales.
Hoy he amanecido aquí y he visitado una bonita playa al sur y una colina con vistas al mar.

Vistas desde la colina costera.
 Rocas en la playa
 Solo y perdido encontré esta cabaña abandonada que me dio sombra durante las horas críticas.
 Los niños siguen impresionándose al verse retratados en la pantalla de la cámara y se ríen sin parar emocionados por la duplicidad de su imagen.






Los pescadores al salir y al volver de faenar, usan estas curiosas y circulares embarcaciones para llegar de la playa a su barco, y viceversa. Al atardecer parecen tortugas que vienen a dormir a la playa y las ponen boca abajo para pasar la noche.









Camboya, últimos días

De camino a Vietnam, con calma paré en Kratie para ver unos fantásticos delfines de agua dulce que al parecer son una especie única en esta zona. Tras unos kilómetros en mototaxi y un paseo en barca diseñado para turistas acabó siendo un avistamiento fugaz y muy parcial de los cetáceos, he aquí la mejor foto que logre hacer.
A la izquierda...
 Zoom:
 Puesta de sol en la casa de los delfines
 Un templo y casa de meditación en el camino.
Al día siguiente en una furgoneta me enlaté durante 6 horas hasta Chang Lou, capital de la provincia más al norte de Camboya, Natanakari, con varios parques naturales, cascadas y elefantes escondidos. Para que me cundiese el tiempo y sentir la libertad y el ahora, que estaba necesitando, alquilé una moto y recorrí las tres casacadas más famosas y un bonito lago en el cráter de un antiquísimo volcán que atrae a muchos de los habitantes de la zona a resfrescarse con chalecos salvavidas incorporados (supongo que no tienen clases de natación como actividad extraescolar)

El lago del crater y los fantasticos nadadores.
 La primera ascada, debajo el agua caia como piedras en tu piel.
 estos se han liado mas de una vez
 La segunda cascada y mi delgadez.
 puente colgante
 La ultima de las tres
 Raices bien puestas.
En la ruta de las cascadas conocí a una pareja de jóvenes franceses que también alquilaron la moto pertinente y resultaron ser cooperantes de médicos sin fronteras y cruz roja de vacaciones entre misiones. Trabajan como logistas y administrativos en el terreno del proyecto correspondiente, al final del día cenamos juntos y me contaron cosas de ellos y yo les conté cosas de mi como suele pasar en este tipo de encuentros.

Hasta la proxima!

Dormí y amanecí dispuesto a comprimirme una vez mas en una furgoneta para cruzar la frontera y volver a Vietnam, pero esta vez tuve suerte y fui cómoda y tranquilamente hasta Pleiku (Vietnam) donde... (siguiente capitulo)








jueves, 8 de noviembre de 2012

Camboya, templos de Angkor Wat

Llegados a la capital de Camboya por el gran río Mekong, no me dio tiempo ni de terminarme una rica sopa de noodles y ya estábamos montados en un autobús hacia Siem Reap, ciudad que alberga estos maravillosos templos. Tras siete horas fugaces de viaje, inmersos en conversaciones profundas y muy interesantes con Daniela, llegamos a nuestro destino. Al día siguiente nos levantamos antes que el sol y un tuktuk nos llevó al gran recinto.

El templo principal amaneciendo reflejado en al lago.
 La gran manada de turistas amaneciendo con el templo
 Kilómetros cuadrados de piedra tallada.

Monjes posando para la foto
 Tablets budistas
¡ Bienvenidos!
 Sonrisa consciente.
 Las raíces que caen del cielo y abrazan la piedra.
 La sonrisa escondida...
 ...pista:
 Sin palabras.
 La serpiente vegetal y la canaria sentada.
 ¡Adios!

Al día siguiente, ya en soledad, dí un gran paseo en bicicleta y me dediqué a cuidados estéticos.
Mi peluquero camboyano, creo que no vuelvo.
 Cosquillas y masajito en mis pies cansados. Fish massage 1$.