jueves, 23 de abril de 2009

Últimos días

Despidiendome de Buenos Aires y del país entero de la mejor manera, actuando y con éxito, mucho público y buenos momentos. Aquí va un trocito de lo que un chico filmo en el festival de El Bolsón.



NOTICIA noticiosa!!!!

He conseguido plaza MIR en el hospital de Requena (Valencia) para hacer Medicina de Familia, un hospital pequeño, en la montaña, a solo 90 km de la ciudad de Valencia, donde poder aprender de todo con tutores sin el ego por las nubes, como muchas veces pasa en hospitales mas importantes, y donde la gente en principio es más paciente y más persona. Me incorporo el día 19 de Mayo. SALUD!

sábado, 18 de abril de 2009

Brasil II Chapada Diamantina

Ya desde Argentina os cuento con imagenes la última semana en Brasil. Nos fuimos Pedro y yo, con la casa a cuestas, a un parque natural a 6 horas de Salvador llamada Chapada Diamantina. Un lugar grandioso y hermoso, las imagenes lo cuentan mejor que las letras. Cascadas, rocas enormes emergiendo del verde suelo, silencio, naturaleza... Cada vez lo confirmo, el turismo que me gusta es el rural mucho mas que el urbano.








Cascada da Fumaça (de humo) porque de lo alta que es cuando llega abajo no queda chorro y es un gran nube de minúsculas gotas de agua casi vapor.
Pedro la noche en que se cortó la tremenda melena con tanta historia acumulada entre la maraña negra y fuerte, una historia de amor y muchas idas y venidas.

















Cuando uno viaja a lugares tan mágicos en noches de luna pasan cosas como esta...

Ohh, desgracia!!! aquí haciendome autofotos en soledad y cubierto de arcilla negra en una incursión en solitario me resbalé y una explosión de agua y barro se estucó mi queridísima cámara de fotos (véase en la foto una de las gotas del objetivo). Raudo y veloz me enjuagué las manos y la limpié y continué el reportaje. Horas después la cámara quedó lisiada, herida, sin retina, sin pantalla... la pantalla no funciona, ni puedo ver las fotos que hago, ni ver lo que estoy sacando, ni modificar los parámetros... nada, puedo poner la opción automática y saca las fotos que luego puedo ver en el ordenador, he vuelto a una era analógica a la que rápidamente me había desacostumbrado, la llevaré a su médico pronto.


Volvimos a Salvador después de 5 días en este lindo lugar y yo me fuí ese mismo día con Teresa, la hermana de Pedro, a unas playas de la linea verde, que llaman, mientras Pedro se recomponía de unos días de fiebre y diarrea. Encontramos allí a unos amigos de Teresa y pasamos una noche fantástica en la playa con luna llena que salió del agua para saludar y se quedó toda la noche iluminándolo todo. Cantamos a los pies de la hoguera en la arena, me bañe en el mar a la luz de la luna y nos reimos mucho, linda noche la de aquel día.







Un dia antes de irme programamos la actuación de Ditu&Feitu en una escuela de artes escenicas de Salvador y ahi fuimos con nuestras narices rojas y demás enseres. En contra de las malas predicciones en cuanto a público por estar en medio de la semana santa hubo gente y muchas risas. Nosotros, Pedro y yo, ya con nostalgia de actuar juntos lo pasamos bien y nos quedamos contentos aunque ahora ya trites de tenernos que volver a despedir una vez más. Iré pronto a París a visitarle donde reside actualmente como estudiante de la escuela de teatro de Philippe Gaulier.

domingo, 5 de abril de 2009

Brasil I

mis pies en la arena


A muchos kilómetros del Aconcagua ya. Desde Brasil escribo y pienso además de muchas otras cosas. Está siendo un viaje raro, raro por diferente, donde el trabajo artístico condiciona los movimientos turísticos. Llegué el lunes pasado a Salvador de Bahia (Brasil) después de volver de Mendoza a Buenos Aires y pasar unos días allí como espectador teatral y paseante. He venido aquí al trópico porque me gran amigo Pedro venia de vacaciones com su abuela para ver a su hermana que está estudiando aquí y como yo estaba en Argentina ya habíamos planeado encontrarnos para compartir un pequeño viaje y de paso actuar com nuestro espectáculo de payasos Ditu &Feitu.

Salvador me transporta a las postales de Cuba donde nunca he estado pero si he visto tantas veces. Más negros que blancos, calles adoquinadas, siempre gente en las ventanas, música que sale de las casas... estos días hemos estado por aquí, paseando com la abuela Natercia, una abuela fuera de serie, con una energía y vitalidad admirable y visitando com ella también las playas de la isla Itaparica y la isla de Maré. Arena blanca, palmeras y agua cristalina y calentuja, a mi pesar.


Pedro y yo contagiados de la pereza y el sueño cotidiano...


El personaje que camina com esa armadura tan peculiar en Jaime Figura, un choco de treinta y pico años que anda siempre escondido en esos hierros desde hace unos diez años según nos cuenta Teresa (hermana de Pedro). Teresa lo conoció hace algunos meses y el chico habla com normalidad tras sus escudos y cuenta algo así como que se protege de los dolores de corazón, que fue herido en el alma y que así sobrevive mejor. No pide dinero por las fotos que todo el mundo le saca, consulta Internet, vive en un lugar invadido de ratas y hace un espectáculo en la calle tocando una guitarra acompañado por una batería y proyectando imágenes por detrás. Interesante, no?

El mar sigue salado y baña a todo el que se meta en él como siempre y la arena de playa se queda com tus huellas el tiempo que le dé la gana. “Cuando consiguieron subir la ultima duna el Mar estalló conté sus ojos. Y fue tal la inmensidad y tanto su fulgor que Diego quedó mudo de hermosura. Y cuando por fin recuperó el habla, sin dejar de mirar el mar le pidió a su padre, Papá, ayúdame a mirar” (E. Galeano)

Mañana Pedro y yo saldremos provistos de provisiones para cinco días a la Chapada Diamantina, un parque natural de monte de bosque tropical, de selva, que en las fotos es hermoso.

Gracias por esperar y no rendiros en esta lectura.

domingo, 22 de marzo de 2009

Aconcagua en silencio

Escapada en solitario en busca de silencio y aire fresco. Cuatro horas de viaje en bus hasta la entrada del parque natural. La temporada terminó el pasado domingo pero hasta Semana Santa permiten el paso de gente. Poco después de pagar el permiso aparece el gran gigante Aconcagua y la laguna de Horcones, pequeña pero de aguas cristalinas y un manto verde en su fondo. Comí algo y comencé el primer ascenso. No hay mucha gente pero los senderos se ven transitados, pisados, marcados por el paso del hombre. Dos horas y media de subida junto a un río que nace de los glaciares agonizantes hasta llegar a Confluencia, primera parada a 3400 metros de altura donde pasé la noche en mi tienda individual.

El día siguiente amanecí sin mucho frío a las 7am y emprendí la expedición a las paredes del gigante de 6959 metros. 5 horas de caminar, parar, caminar, comer algo, pasar frío a la sombra y calor al sol, un sol que tardó en pasar las montañas que de rodeaban pero que llegó con toda su fuerza. Uno se pregunta mientras escucha el crugir de las lenguas de glaciar ¿Qué hago aquí? ¿Qué he venido a buscar? y las respuestas no llegan. Llegué a los pies del Aconcagua, a el lugar llamado Plz Francia a 4200 metros sobre el nivel del mar. La falta de oxigeno se nota en las subidas, te fatigas antes, pero es llevadero. Hice una meditación y me dispuse a volver. Hasta el momento solo me cruce con un canadiense que iba equipadísimo y muy rápido, salio un rato antes que yo y cuando a mi me faltaban un par de horas para llegar él ya estaba volviendo. La vuelta me la tomé con más calma, paré más y me cruce a gente que iba hacia las faldas de donde yo venia. Llegue tranquilamente a confluencia y al ponerse al sol me quedé con medio cuerpo fuera de la tienda metido en el saco y vi salir las estrellas que fueron muchisimas cuando el sol se fue por completo.



El silencio de la montaña me emocionó el primer día sentado en una piedra, estamos tan acostumbrados a un ruido constante de coches, gente, maquinas e insectos que el silencio es cada vez más insólito.Volví al día siguiente, cansado, renovado, respirado... El bus no para en la puerta del parque cuando va hacia Mendoza así que tuve que caminar unos kilómetros más hasta Puente del Inca, donde sí tiene una parada y hay una formación natural de minerales de aguas termales que forman un puente y engulle un antiguo balneario. Vuelvo a Mendoza y esa misma noche actuamos en el Soul Cafe para ocho personas, por el día, la falta de publicidad o los ángeles aleccionadores tuvimos la experiencia de actuar para tan pocos y fue rarisimo pero enriquecedor. Y hoy domingo actuamos por ultima vez en la ciudad del Aconcagua y mañana partiremos cada uno a donde quiera, nos damos unas semanas de vacaciones, aun no sé donde iré antes de Brasil

lunes, 16 de marzo de 2009

Uspallata, Emilio y angelitos


Fue hace ya una semana, alguien nos habló de un tal Emilio como un personaje interesante y un guia perfecto para explicar los Petroglifos de Tunduqueral. Allá fuimos, dos horas de bus hasta Uspallata y media hora andando guiados por María, una chica que encontramos en el bus y que también iba "a lo de Emilio" conocedora desde hace 3 años de lo que se cocía allí. Emilio es un chamán, un profeta, un guru, un santón que vive entre montañas y mezcla miles de corrientes, técnicas y símbolos espirituales. Habla en tercera persona, se refiere a él como El Emilio, predica el amor como energía, el contemplar el cielo, las estrellas, meditar, cantar. Insiste en la vida no material, No dinero, él no pide nada y todo llega. Te pregunta lo que quiere o no te pregunta, habla del cambio mundial, de la crisis que por fin está llegando... Muestra fotografías con destellos de luz curiosos entre las gentes y les llama ángeles o naves, bolas de luz que aparecen después de cantar, de abrir los corazones de gozar...

El lugar es hermoso entre montañas tricolor, a un lado los Andes nevados y al otro cerros preandinos secos y rocosos. Emilio habla algo dogmático, cansado de tener que convencer a tantos incrédulos. Yo no sé muy bien que siento, observador como tantas veces, seguro de mi constante suerte de la que Emilio también habla, "todo llega". Cuando visito estos sitios confirmo el hambre de mucha gente, gente marcada por infancias difíciles que buscan desesperadamente un consuelo, el amor no recibido a tiempo, que se aferran a un clavo ardiendo si les dan ese amor. También hay gente aparentemente sana que encuentra algo que le cautiva. No sé, no sé mucho...

Pero Emilio insistió en sacar fotos después del espectáculo porque dice que si el publico disfruta y goza, esas bolas de luz, esos copos de nieve medio transparentes, esos ángeles acuden a alimentarse de eso y así lo hicimos, una noche de éxito con lleno total de la sala, se quedó gente fuera, y allí estaban, para más inri actuábamos en el Teatro bar Los Angelitos, donde si no iban a venir.

martes, 3 de marzo de 2009

oro negro y mano negra

He llegado a mi destino Mendoza, después de la ultima nota recorrí 100kms más con Alejandro, un representante de neumáticos para camiones que me llevó hasta un camping de Catriel, zona de petróleo. Vi por primera vez las típicas bombas extractoras y las chimeneas con la gigante llamarada quemando el gas que acompaña al oro negro que a veces tiene también manchas verdes según me contaron.

Amanecí en el césped de aquel camping y calmamente salí a la carretera de nuevo bajo un sol justiciero. Un hombre de nombre desconocido me llevo unos 30 kms hasta 25 de Mayo y allí esperé a la media sombra de un cartel publicitario mostrando mi pulgar a los vehículos que pasaban, poniendo mi maleta con el cartelito correspondiente, pero nadie paraba. Me cansé, me dio sed, sueño, bebí, dormí en el césped de la estación de servicio frente a mi base, comí en el restaurante y salí a seguir esperando. A las 16h paro Mauricio, un joven que trabaja en una central petrolera por la zona que volvía a casa en sus 7 días de permiso después de trabajar 14 días sin parar. 400 kms viajé con él hasta su tierra, General Alvear, a 300 kms de Mendoza, mi destino. Conversamos de muchas cosas y contestó a un montón de preguntas que le hice sobre la explotación del petróleo. Los pozos tienen entre 800 y 6000 metros, en la zona de Salta hay pozos de 6km de profundidad. !Impresionante! ¿No? 6kms en vertical hacia abajo. Son las entrañas de la tierra ¿como no se va a enfadar de vez en cuando?
Al llegar a su ciudad me invitó a tomar algo en su casa y la familia encantadora me invito a cenar y a quedarme a dormir y a salir de marcha con los chicos. Yo que estaba dos días dejándome llevar continué y acepte la propuesta correspondientemente agradecido. Estuvimos hasta altas horas de la noche, sentados en un boliche bebiendo cerveza negra argentina que me encanta.
Al día siguiente sin darme mucha opción me llevaron a comer a casa de la abuela, pasta casera riquísima y sin querer alargar más mi intrusismo me marche en un bus a Mendoza para llegar al concierto de Manu Chao esa mismo noche.

Llegué, llamé a Rober, un chico mendocino que vive en Valencia pero que ahora está aqui de visita, y le propuse ir al concierto del ex-mano negra, aceptó y allá fuimos, !Que energía de hombre! 3horas de concierto, incansable el Manu, linda experiencia.

Y nada más, ahora me estoy encargando de planear las próxima actuaciones aquí y planeando alguna excursión a las faldas de Aconcagua.

domingo, 1 de marzo de 2009

continua la ruta

¿El hemisferio sur? ¿El mundo al revés?
¿Me llevas?
llama del oro negro y luna con estrella
el camion de Daniel, mi primer anfitrion