lunes, 28 de abril de 2008
Norte incomunicado
Amigos todos: simplemente informar que tras alcanzar el norte del país donde la nieve se divisa y el frió se palpa en la noche la comunicación internautica se hace difícil o casi imposible así que durante algunos días no habrá noticias. Como dice mi madre "Sin noticias buenas noticias" así que serán buenas pero a la vuelta. Besos de lagos, montañas y sabor a Paquistan , China y Tibet.
sábado, 19 de abril de 2008
Rajastan tan tan
Rajastan, la región de turbantes, camellos y gentes variopintas, gente como siempre es lo que mas hay, los insectos deben estar abrumados en este país donde la especie humana les hace la competencia en cuanto a numero de ejemplares.De Agra fuimos a Jaipur en un autobús nocturno que prometieron era de ultimo modelo y máximo lujo, los modelos y el lujo aquí también es diferente. Puede realmente que fuese el ultimo modelo que ha llegado a la India y según con que se compare puede que fuese también de lujo, pero eso si, no era del máximo. Una nave blanca oxidada con literas oscuras y pobladas por pulgas (que solo descubrimos al llegar cuando ya era demasiado tarde), tumbados con el techo casi en las narices intentamos dormir a duras penas en posición fetal con los hombros en guardia ya que con los baches y otros obstáculos con frecuencia nos chocábamos con el techo y rebotábamos en el finisimo colchón y volvíamos a golpear y así hasta llegar.
Encontramos un hotel donde solo estuvimos una noche. Jaipur no tiene mucho que ver, un gran zoco amurallado y algunos palacios.
Pies de Jaipur vimos muchos pero todos con vida y ninguna prótesis salvadora, pero nos lo creemos (informense de "El Pie de Jaipur").De Jaipur a Pushkar donde ya casi estamos una semana. Un pueblo a las puertas del desierto, lugar de peregrinación ya que aquí se encuentra el único templo de la India dedicado a Bramah . El centro de la villa lo ocupa un lago, sagrado claro, y circundandolo los típicos Gaths (escalones que se meten en el agua, como en Varanasi). Aquí una foto desde uno de loa templos en lo alto de una montaña.
La calle principal esta abarrotada de tiendas de artesanía, ropa, restaurantes y joyerías, todo para turistas ( indios y no indios). Para aderezar a la multitud que impera en esta calle hemos coincidido con la temporada de bodas y cada rato pasa una mini-cabalgata con banda de música incluida y una procesion de gente que acompanaña al novio o novia. La banda de música consiste en algunos instrumentos de viento, percusión y un ensordecedor órgano casi de juguete que conectado a un carro con grandes altavoces ahoga cualquier otra nota mas armónica imposibilitando a los viandantes continuar cualquier conversacion hasta que se aleja este estruendo. Lo único que compensa la coincidencia con este particular modo de festejar es el desfile de saris de todos los colores y las danzas que a veces se pueden ver en medio de todo el follón.
Tras muchas horas de comprar, o intento de y otras mas de contemplacion sentados a orillas del preciado lago mañana nos dirigimos al norte en busca de fresco y montaña.
sábado, 12 de abril de 2008
Taj Mahal (Agra)
...esta noche salimos hacia Jaipur (Rajastan). El calor y las fortificaciones nos esperan.
Muertos, vivos y en camino (Varanasi 2)
Dos semanas en Varanasi... Los últimos días nos cambiamos de hostal y fue bonito, abríamos la ventana y teníamos un balconcillo que miraba al rió. Nuestra calle muy autentica, con viejitas vendiendo fruta sentadas en el suelo, puestos de te, tiendas donde hacían el yogurt con leche de búfala. Por cierto las búfalas, puse una foto de unas niñas sentadas en una búfala y no he hablado de ellas, de las búfalas. La vacas no son de nadie, caminan por las calles con toda tranquilidad y dominio a su antojo y libre albedrío, no se les puede ordeñar ni por supuesto matar. Alguno les da algún que otro palo para evitar que no se coman la mercancía o se metan a algún templo o para que desbloqueen la calle, pero en general la población las respeta y hace todo tipo de peripecias para no alterar su pachorra.
Censurada esta fuente de leche los indios utilizan las búfalas para obtener todo tipo de productos lácteos. Estas si tienen dueños pero también paseanYo estoy convencido de que se saben con tantos derechos y se aprovechan. bastante libremente por cualquier rincón, su expresión es tierna, su caminar con la cabeza estirada hacia delante les da un aire bondadoso y su volumen y su ritmo pausado inspiran tranquilidad y tierra, mucha tierra cuando observas su pezuñas abrirse al tomar contacto con el suelo. Me gustan las bufalas y su yogurt.
Los últimos días un viejito que vendía palos de nimm (lo que utilizan de cepillo de dientes), del que Idoya se encariño por la paz que transmitía su mirada , se empezó a encontrar mal. En la calle y con algunas dudas le exploramos y descubrimos un gran hidrocele (liquido en la bolsa de los testículos), nunca habíamos visto algo así y decidimos llevarlo al hospital. Era domingo y en el servicio de urgencias nos explicaron que en la India era normal con el calor y las picaduras de mosquito pero que de todas formas se lo quedaban y el lunes lo vería el cirujano, así que allí lo dejamos. El lunes, acompañados por el hombre del rickshaw que nos había llevado el día anterior y que hacia de traductor de nuestro Baba (así llaman a los hombres renunciantes dedicados a la vida espiritual), nos presentamos en el hospital que estaba, a diferencia del día anterior, a rebosar de gente como cualquier sitio en este país. Buscamos al Baba, lo habían cambiado de cama y su hijo ya había llegado del pueblo. El hijo contó que le habían sacado sangre y le habían pedido 600 rupias y solo había podido dar 200 como señal. Ya empezamos con la pasta por en medio en un hospital publico y gratuito para aquel los que no gozan de una economía suficiente. tras pelearnos con muchos médicos, Idoya la mas enérgica y empeñada en la causa y yo con la duda constante de quien eramos nosotros para meternos en su sistema de salud? quien era el Baba? Que tenia de diferente para que dos occidentales hablasen por el y su familia? etc, etc... Al final descubrimos que las 600 rupias de analítica había sido una clínica privada de la acera de enfrente que aprovechándose de la ignorancia rural van haciendo su negocio dentro del hospital. Logramos que le devolvieran las 200 de señal y seguimos la lucha. Conseguimos que, con una cartilla de pobreza de uno de sus hijos donde constaba el como padre y beneficiario, le hicieran las pruebas gratis y que al día siguiente ya veríamos con el cirujano. Al día siguiente deje a Idoya ir sola al hospital, era su causa y yo no estaba éticamente seguro de nuestro proceder. A la vuelta contó que tras pelearse e indignarse por la negativa a operarle de forma gratuita con un sin fin de excusas, el paciente (Baba) decidió marcharse a su pueblo ahora que estaba recuperado y solucionar todo en el área correspondiente. Indignación, impotencia, rabia... Sin duda los médicos responsables se negaron y excusaron en el área de salud esperando nuestro dinero, una cantidad que nos podíamos permitir y que para ellos es un buen pellizco. En este hospital y en todo el país somos dinero andante y con razón. Este es el Baba:
Cuando inevitablemente llega la muerte, el mejor sitio para terminar el camino para los hindúes es Varanasi. Antes de quemarlos a orillas del rió con madera santa los pasean en una camilla de bambú cubiertos de flores por las calles de la ciudad y sumergen en el rió para purificarlos. La primera llama ha de ser el familiar varón mas anciano y cercano que este presente, tarda aproximadamente 3horas en hacerse cenizas, durante este tiempo los familiares miran las llamas y hablan y están tristes pero sin derramar una sola lágrima que seria símbolo de debilidad y es mal presagio para el muerto que muriendo aquí debe liberarse del ciclo de reencarnaciones y alcanzar el nirvana. Para ellos las sucesivas vidas con un camino que hay que hacer para llegar a la salvación, un camino donde las buenas y malas acciones se van acumulando, el karma. Al morir en Varanasi hay 6 personas que no necesitan la purificación de la cremación y cuyos cuerpos son lanzados al rió atados a una roca (imaginaos como están las aguas),
estos son: embarazadas, niños, mordidos por una cobra, leprosos, sadus (los cuidadores de los templos) y otro que no me acuerdo. Esto es el crematorio pequeño de la ciudad:
Y entre muertos y muchos mas vivos nos despedimos de esta ciudad mágica y absorbente y de nuestros amigos y compañeros de momentos. Aquí en la foto: Lagui (medico y surfero sevillano), Amaia (medica y artista vasca), el rumano en busca de su yoguini y nosotros en la terraza de nuestro ultimo hogar.
Censurada esta fuente de leche los indios utilizan las búfalas para obtener todo tipo de productos lácteos. Estas si tienen dueños pero también paseanYo estoy convencido de que se saben con tantos derechos y se aprovechan. bastante libremente por cualquier rincón, su expresión es tierna, su caminar con la cabeza estirada hacia delante les da un aire bondadoso y su volumen y su ritmo pausado inspiran tranquilidad y tierra, mucha tierra cuando observas su pezuñas abrirse al tomar contacto con el suelo. Me gustan las bufalas y su yogurt.Los últimos días un viejito que vendía palos de nimm (lo que utilizan de cepillo de dientes), del que Idoya se encariño por la paz que transmitía su mirada , se empezó a encontrar mal. En la calle y con algunas dudas le exploramos y descubrimos un gran hidrocele (liquido en la bolsa de los testículos), nunca habíamos visto algo así y decidimos llevarlo al hospital. Era domingo y en el servicio de urgencias nos explicaron que en la India era normal con el calor y las picaduras de mosquito pero que de todas formas se lo quedaban y el lunes lo vería el cirujano, así que allí lo dejamos. El lunes, acompañados por el hombre del rickshaw que nos había llevado el día anterior y que hacia de traductor de nuestro Baba (así llaman a los hombres renunciantes dedicados a la vida espiritual), nos presentamos en el hospital que estaba, a diferencia del día anterior, a rebosar de gente como cualquier sitio en este país. Buscamos al Baba, lo habían cambiado de cama y su hijo ya había llegado del pueblo. El hijo contó que le habían sacado sangre y le habían pedido 600 rupias y solo había podido dar 200 como señal. Ya empezamos con la pasta por en medio en un hospital publico y gratuito para aquel los que no gozan de una economía suficiente. tras pelearnos con muchos médicos, Idoya la mas enérgica y empeñada en la causa y yo con la duda constante de quien eramos nosotros para meternos en su sistema de salud? quien era el Baba? Que tenia de diferente para que dos occidentales hablasen por el y su familia? etc, etc... Al final descubrimos que las 600 rupias de analítica había sido una clínica privada de la acera de enfrente que aprovechándose de la ignorancia rural van haciendo su negocio dentro del hospital. Logramos que le devolvieran las 200 de señal y seguimos la lucha. Conseguimos que, con una cartilla de pobreza de uno de sus hijos donde constaba el como padre y beneficiario, le hicieran las pruebas gratis y que al día siguiente ya veríamos con el cirujano. Al día siguiente deje a Idoya ir sola al hospital, era su causa y yo no estaba éticamente seguro de nuestro proceder. A la vuelta contó que tras pelearse e indignarse por la negativa a operarle de forma gratuita con un sin fin de excusas, el paciente (Baba) decidió marcharse a su pueblo ahora que estaba recuperado y solucionar todo en el área correspondiente. Indignación, impotencia, rabia... Sin duda los médicos responsables se negaron y excusaron en el área de salud esperando nuestro dinero, una cantidad que nos podíamos permitir y que para ellos es un buen pellizco. En este hospital y en todo el país somos dinero andante y con razón. Este es el Baba:

Cuando inevitablemente llega la muerte, el mejor sitio para terminar el camino para los hindúes es Varanasi. Antes de quemarlos a orillas del rió con madera santa los pasean en una camilla de bambú cubiertos de flores por las calles de la ciudad y sumergen en el rió para purificarlos. La primera llama ha de ser el familiar varón mas anciano y cercano que este presente, tarda aproximadamente 3horas en hacerse cenizas, durante este tiempo los familiares miran las llamas y hablan y están tristes pero sin derramar una sola lágrima que seria símbolo de debilidad y es mal presagio para el muerto que muriendo aquí debe liberarse del ciclo de reencarnaciones y alcanzar el nirvana. Para ellos las sucesivas vidas con un camino que hay que hacer para llegar a la salvación, un camino donde las buenas y malas acciones se van acumulando, el karma. Al morir en Varanasi hay 6 personas que no necesitan la purificación de la cremación y cuyos cuerpos son lanzados al rió atados a una roca (imaginaos como están las aguas),
estos son: embarazadas, niños, mordidos por una cobra, leprosos, sadus (los cuidadores de los templos) y otro que no me acuerdo. Esto es el crematorio pequeño de la ciudad:Y entre muertos y muchos mas vivos nos despedimos de esta ciudad mágica y absorbente y de nuestros amigos y compañeros de momentos. Aquí en la foto: Lagui (medico y surfero sevillano), Amaia (medica y artista vasca), el rumano en busca de su yoguini y nosotros en la terraza de nuestro ultimo hogar.
lunes, 7 de abril de 2008
El rio y la muerte (Varanasi 1)

Varanasi, antes Benares, ahora y siempre la ciudad del río Ganges, el lugar donde la vida y la muerte nadan en las mismas aguas. En esta Meca india se dan cita toda clase de homo sapiens y no tanto, indios de todos los colores, sabores e intenciones y muchos otros forasteros de lo mas curioso. Llegamos ya hace mas de una semana y aun no nos cansamos de este lugar.

Empecemos hablando de los encuentros fortuitos que aquí se intensifican como buen punto de peregrinación. A lo largo del viaje no han sido raros los reencuentros con otros viajeros que tras separarnos en ruta nos volvemos a juntar y es siempre lindo. El ejemplo máximo es Johansen, un austriaco que conocí en Valencia, porque vendía una furgoneta con cama en la que yo estaba interesado, que sin saber donde estaba lo encontramos en Gokarna un tiempo atrás y tras perderle la pista ayer lo volvimos a encontrar aquí. En fin cosas de la India. "Everything is possible in India"
Nuestra vida en Benares es tranquila, nos sentimos bien aquí y pasamos los días paseando, regateando y observando atonitos lo que pasa alrededor de este poderoso río. Entre los escalones que mueren y resucitan a lo largo de la orilla del Ganges hace un par de días me encontré a Lagui, un medico sevillano que conocimos en la Fundación Vicente Ferrer así que el grupete ha aumentado. Hemos encontrado a gentes con historias variopintas, una pareja de españoles muy graciosos que esta aquí haciendo un documental, otros compatriotas que llevan años aquí estudiando Hindi y otras materias vedicas, un rumano que lleva años buscando un guru que le guíe en su camino y solo piensa en el gran cambio del 2012 que predijeron lo mayas, un indio casado hace 4 años con una francesa y que hace 6 que decidió dejar de hablar y solo se ríe y se comunica con gestos y piensa estar otros 6 años mas, increíble, tantricos que tras su jornada de trabajo y tras acostar a sus hijos y su esposa se visten de rojo o negro y se van a los crematorios del río a emborracharse y drogarse de diversas maneras para entrar en un trance que les conecta con el mas allá y así un sin fin de elementos que hacen de este lugar una tierra que no duerme mas que a ratitos entre las piedras del suelo a altas horas de la noche o en las horas de mas calor a la sombra de esas sombrillas.

Esto es India, aquí me siento bien, aturdidamente cómodo, con ganas de estar sentado horas y horas mirando al río, a pesar de los acosos continuos para alquilar una barca, para comprar postaes, para que des limosna, para comprar drogas varias, para preguntarte de donde eres y como te llamas y nada mas, para nunca sentir soledad fisica ni silencio mas de 5 segundos. A pesar de estas cosas de las que puedes terminar muy arto, a pesar de todo esto, Varanasi esta muy bien.
viernes, 4 de abril de 2008
Cuevas de Ajanta camino a Varanasi
Y al norte nos fuimos... noches de trenes y estaciones, días de viaje a ritmo de locomotora.
Elegimos Ajanta como escala entre Hampi y Varanasi (antiguo Benares), la ciudad del rió Ganges de aguas sagradas. En Ajanta se emplazan unas cuevas budistas escabadas en roca en las hoces de un rió, cuevas de mas de 500 anos, escavadas y decoradas con minuciosa paciencia, con multitud de figuras, relieves y frescos increiblemente bien conservados. Por lo visto algo bastante especial y unico.


Volvimos a embarcarnos, o mejor dicho "entrenarnos", para seguir nuestro viaje hacia el norte. Conversaciones varias y algun que otro percance felizmente resuelto.Trenes que se ponen en marcha mientra compraba una botella de agua en una de las paradas y otro tren viene del otro lado y me tapa el acceso y yo habiendo obserbado en viajes anteriores el modus operandi en estos casos me lance para subir al nuevo tren y bajarlo por el otro lado para asi meterme al vuelo en mi tren que ya estaba en marcha sin importarme el bagon donde subia. Idoya al ver el tren en marcha y saberme fuera empezo a buscarme y silvar hasta que me presente en el bagon correcto con un trofeos de agua mineral en cada mano.
Con algo de retraso y mucho calor llegamos a Varanasi Junction. Sigo contando en otra ventanita.
Elegimos Ajanta como escala entre Hampi y Varanasi (antiguo Benares), la ciudad del rió Ganges de aguas sagradas. En Ajanta se emplazan unas cuevas budistas escabadas en roca en las hoces de un rió, cuevas de mas de 500 anos, escavadas y decoradas con minuciosa paciencia, con multitud de figuras, relieves y frescos increiblemente bien conservados. Por lo visto algo bastante especial y unico.


Volvimos a embarcarnos, o mejor dicho "entrenarnos", para seguir nuestro viaje hacia el norte. Conversaciones varias y algun que otro percance felizmente resuelto.Trenes que se ponen en marcha mientra compraba una botella de agua en una de las paradas y otro tren viene del otro lado y me tapa el acceso y yo habiendo obserbado en viajes anteriores el modus operandi en estos casos me lance para subir al nuevo tren y bajarlo por el otro lado para asi meterme al vuelo en mi tren que ya estaba en marcha sin importarme el bagon donde subia. Idoya al ver el tren en marcha y saberme fuera empezo a buscarme y silvar hasta que me presente en el bagon correcto con un trofeos de agua mineral en cada mano.Con algo de retraso y mucho calor llegamos a Varanasi Junction. Sigo contando en otra ventanita.
domingo, 30 de marzo de 2008
Sai Baba y Hampi
Bien, pues despues de esta seman en Anantapur nos acercamos a Puttaparti, lugar donde se encuentra el complejo de Sai Baba, por muchos considerado la reencarnacion de Dios en la tierra. Casi con la misma edad que Vicente Ferrer, este personaje fue desde nino alguien especial, hacia milagros y sin ninguna ensenanza previa poseia grandes conocimientos y tenia una capacidad extrema de cautivar a la gente. Con sus magias y donaciones de sus seguidores, que son muchisimos, ha contruido hospitales, escuelas y demas obras sociales y un ashram gigante donde la gente se aloja y alimenta por un precio irrisorio y donde la unica actividad programada son los cantos de la manana y de la tarde que culminan con la aparicion de este Guru, ya viejo y achacoso, que o bien en la silla de ruedas o bien desde su Guru-movil saluda y mira detenidamente a la multitud de fieles que se concentran poseidamente en el templo a la hora marcada. Asi se supone que irradia energia positiva y buenas vibraciones a todos y algunas veces alguien puede acercarse y hablar algo con el o tocarle... Lo unico que puedo decir es que impresiona y que sea verdad o mentira no parece estar timando a nadie, los fieles son libres, no parece haber una trama o negocio encubierto y la gente se siente bien cuando viene a pasar unos dias a este lugar. Encontramos gente que pasa aqui 6 meses cada ano. Esta es la cara del protagonista:
De aquí nos marchamos a Hampi, lugar conocido por sus numerosos templos y por ser el paraíso de los escaladores de roca. El pueblo es pequeño, la mayoría de los alojamientos están al otro lado del rió entre arrozales. El rió carece de puentes y aprovechando la situación un grupo de chavales, bastante soberbios y arrogantes, son duenos de la unica barca que permite cruzar el rió y por ello cobran 10 Rs (0,20 euros) que para India es mucho por este servicio que tienes que usar continuamente. Ya nos habían dicho que se podía cruzar andando mojándose hasta las rodillas, pero que había que buscar el lugar adecuado para hacerlo. Lo buscamos, lo encontramos y la hazaña nos propino carcajadas y sustos varios cada vez que cruzábamos el brazo de agua. Encontramos un alojamiento tranquilo, limpio y barato donde no dudamos en quedarnos, alquilamos una moto y empezamos a visitar los templos y lugares de interés. Al día siguiente llego Bea, una medico catalana que esta trabajando en la Fundación Vicente Ferrer, donde la conocimos, y que ha trabajado bastantes veces en África con Médicos Sin Fronteras y que nos ha resuelto muchas dudas de trayectoria profesional y otros intereses y con la que hemos conectado muy bien. Ella, aprovechando la fiesta del viernes santo decidió salir de Kaliandurg (lugar donde esta el hospital donde trabaja para la fundación), vino a conocer Hampi y a encontrarse con nosotros de nuevo. en la India las motos, por humildes que sean, no tienen limite de ocupantes así que nuestra nueva companera fue bienvenida en el sillín donde nos reímos y disfrutamos rodando y botando por los caminos de templo en templo. Aquí algunas imagenes.
Los últimos días la lluvia amenizo las excursiones y limpió las calles que el sábado 22 de marzo iban a ser empastradas, manchadas, decoradas y tenidas por multitud de colores del Holly day, La fiesta de los colores, el inicio de la primavera, donde la gente sale a la calle provista de polvos de tinte mezclados o sin mezclar con agua y los esturrea contra todo el que aparezca. Los turistas son victimas y verdugos dispuestos a todo por participar y los indios nos acogen ya no hay blancos o negros, indios o chinos, somos todos, por fin, de color.


Los turistoides pringaos:

Los últimos días la lluvia amenizo las excursiones y limpió las calles que el sábado 22 de marzo iban a ser empastradas, manchadas, decoradas y tenidas por multitud de colores del Holly day, La fiesta de los colores, el inicio de la primavera, donde la gente sale a la calle provista de polvos de tinte mezclados o sin mezclar con agua y los esturrea contra todo el que aparezca. Los turistas son victimas y verdugos dispuestos a todo por participar y los indios nos acogen ya no hay blancos o negros, indios o chinos, somos todos, por fin, de color.


Los turistoides pringaos:

Este follón dura unas horas y la multitud ruidosa y ebria de color se pasea por las calles hasta llegar al rió donde se bañan tiñendo sus aguas e intentando lavarse sin mucho éxito.
Días después todavía se puede ver a la gente con restos de colores en la cara ejerciendo sus trabajos con toda normalidad.
El domingo pasado nos despedimos de Bea, de Hampi y de su rio para avanzar hacia el norte y salir del sur del país, claro.
Días después todavía se puede ver a la gente con restos de colores en la cara ejerciendo sus trabajos con toda normalidad.
El domingo pasado nos despedimos de Bea, de Hampi y de su rio para avanzar hacia el norte y salir del sur del país, claro.
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