Continua la gira: Ryanair nos llevó a Frankfurt Hann, en el avión coincidimos con una chica que estudió en el Serra Perenxisa, el instituto de Torrente donde yo también pasé mi adolescencia. En el coche de su novio alemán que vino a recogerla nos llevaron al aeropuerto de Frankfurt internacional donde nos vino a recoger Kathrin, nuestro contacto en el festival de Darmstadt. Ella vive en un asentamiento de caravanas, muchas caravanas como las de los circos antiguos juntas, de madera, decoradas y dispuestas de diversas formas, todo muy bonito y organizado como alemanamente corresponde. Gente encantadora y sonriente. Actuamos un jueves por la tarde en aquel bucólico lugar cuando el sol se empezaba a ocultar. Era la primera actuación con los anuncios de Jimena y los carteles del final en alemán, al final todos encantados, nosotros y ellos, Aquí una imagen del espectáculo y otras de Cesar, Paloma y Ernesto en tierras germanas de caravanas:

Dos días después actuamos en Frankfurt, en otro festival mediano que se celebra a orillas del río, com actuaciones a la gorra, conciertos y mercadillo. Tras la buena acogida de la función programada repetimos al día siguiente. Por la noche en la carpa donde se hacían los conciertos la gente se juntaba y fumaba cachimbas árabes y bebía te y otros licores.

Jóvenes y jóvenas sentados en almohadones y alfombras invadían cualquier rincón de aquella jaima. Nosotros allí sentados mirábamos el escenario, también ocupado, y tras algunas elucubraciones decidimos hacer el espectaculin musical que tan bien había funcionado en las terrazas mallorquinas. Nos pusimos los lunares ocultándonos tras la puerta del coche y abriéndonos paso entre la gente conquistamos el escenario y al público que, sediento de más arte, no dudó en aceptar la propuesta y en-cantados cantamos para ellos disfrutando de aquel perfecto espacio y con 15 minutos de actuación recaudamos en la gorra casi lo mismo que con los 60 minutos del “Usted Está Aqui” (“Sind Sie Hier”, en este caso).
De Frankfurt nos fuimos al sur del país donde pasamos un par de días entre Suiza y Alemania actuando también com el “terracismo”.
El día 25 de agosto la compañía se separa, Jimena vuelve a España en busca de su amor, Luka se queda com Fiona y yo viajo a Niza a encontrarme com Maud, la francesa que conocí hace dos años en el camino de Santiago. Maud pasa el verano vendiendo bisutería artesanal hecha por ella en un mercado nocturno de la ciudad tal que así.
Por delante:
Por detrás:

En los casi diez días que estuve allí además de acompañarla casi todos los días al mercado, reírnos con sus divertidos vecinos de puesto y nadar en el mar al terminar de montar, visitamos en la montaña a unos amigos de unos amigos suyos que tienen una vaquería y hacen queso. Disfrutamos recolectando frambuesas, viendo como hacen el queso, jugando con estos lindos cachorrillos y paseando por ahí.

También hubo días de bricolaje. Maud tenía idea de hacer una caseta de madera en su casa para guardar trastos y yo, encantado con la idea, no dudé en animarla y ayudarla a hacer realidad sus planes. He aquí la evolución del proyecto.
Y con pena y prenostalgia de los lindos días compartidos con esta mujer, con la que todo es fácil y me siento tan bien, el día 4 de septiembre me monté en un tren que me llevaría hasta Montpellier donde cambiaría de tren rumbo Barcelona donde el último cambio me llevaría a Valencia con mi madre esperando en el andén. 14 horas de viaje ferroviario como en los viejos tiempos. Que bonitas son las despedidas en las estaciones de tren y cuanto más natural y romántico es viajar por tierra.
Un par de días de familia y amigos y el día 8 la Cía. Aérea Teatro nos volvimos a juntar para volver a cruzar el charco, esta vez a Brasil desde donde escribo estas líneas. En el aeropuerto nos esperaban estos curiosos personajes que se empeñaban en colarse en el avión, mi madre testigo de los hechos se apuntó a la foto.